Una de las sociedades comerciales para las que el Secretario de la Juventud ordenó el pago de 232 mil 350 dólares afirma que no tiene ningún negocio con esa institución, adscrita a la Presidencia de la República. La Secretaría, que gastó cerca de medio millón de dólares en artículos promocionales alusivos a la Cumbre Iberoamericana, no ha explicado por qué al parecer violó la normativa de austeridad, ni por qué compró a sobreprecios ni por qué gastaron el dinero en certificados de regalo y hasta en obsequiar arreglos florales.
Sergio Arauz cartas@elfaro.net Publicada el 09 de junio de 2008 - El Faro
-Queremos hablar con usted sobre los artículos promocionales que vendió a la Secretaría de la Juventud, alusivos a la Cumbre Iberoamericana, ¿Puede darnos una entrevista? -No sé de qué me habla. ¿Cómo se llama, me dijo? ¿El Faro? ¿Y El Faro qué es? -Es un periódico, puede ver la página www.elfaro.net. Publicamos una nota sobre unas compras de la Secretaría de la Juventud, que dice que su empresa vendió productos promocionales, folders, camisas y otras cosas para la Cumbre Iberoamericana. Inversiones Roma se llama la empresa. -Tengo una empresa que se llama Inversiones Roma, pero no tengo relaciones con la Secretaría de la Juventud. Hay un error... -¿Y su empresa qué hace? -Mi empresa es otra onda, son collares. Hay algún malentendido, seguramente.
Quien niega relación con la Secretaría de la Juventud es una presentadora de Teledos, uno de los noticieros de Telecorporación Salvadoreña. Es Haydeé Vaquerano, quien además de leer noticias en televisión es comerciante. Vende collares y rechaza cualquier vinculación con el suministro de artículos promocionales para la Secretaría de la Juventud, a pesar de que en la papelería oficial de la institución aparece su empresa como proveedora.
La Secretaría de la Juventud ha estado adquiriendo productos promocionales a sobreprecios y violando la política de austeridad del Ejecutivo, que prohíbe compras de este tipo. Esto lo detalló El Faro hace dos semanas en un reportaje sobre los gastos inexplicables del organismo adscrito a la Presidencia de la República.
En los documentos de la Secretaría de la Juventud a los que tuvo acceso El Faro, se detalla el precio de una serie de bienes cuyo suministrante es Inversiones Roma, empresa cuya administradora única y representante legal es Vaquerano, quien niega prestar el servicio de proveedor para la institución. Entre esos bienes están hojas volantes con un precio hasta 45 veces más alto que el que puede conseguirse en el mercado con calidad similar.
En un memorando con membrete de la Secretaría de la Juventud y sellado como recibido por la Unidad Financiera de la Presidencia el 17 de abril de este año a las 3:05 pm, el secretario de la Juventud, Carlos Alemán, pide a la presidencia que desembolse más de 200 mil dólares para pagar seis productos promocionales alusivos a la Cumbre Iberoamericana.
Los acreedores son cuatro personas naturales, pero el proveedor acreditado como persona jurídica es Inversiones Roma, S.A. de C.V. El documento citado solicita de manera urgente a la Unidad Financiera Institucional de la Presidencia el pago de los artículos promocionales porque los proveedores ya han pagado el IVA.
Cuatro vías para comprar Si la compra que se pretende hacer no excede del equivalente de 10 salarios mínimos urbanos (unos $1,800 dólares, actualmente), no es imprescindible someter a concurso público la provisión de bienes o servicios para el Estado. De otra forma -como en el caso de los artículos promocionales de la Secretaría de la Juventud- hay tres caminos posibles:
Licitación pública: procede cuando la compra de bienes o servicios equivale a un monto superior a los 635 salarios mínimos urbanos.
Licitación pública por invitación: cuando el monto de la compra varía entre los 80 y los 635 salarios mínimos urbanos. Libre gestión: en caso de que la compra sea inferior al equivalente de 80 salarios mínimos urbanos, ésta debe realizarse a partir de la comparación de calidad y precios y debe incluir, como mínimo, tres ofertantes.
En una parte del documento, el secretario de la Juventud pide además que se modifique la persona jurídica a nombre de la cual deben hacerse los pagos. Al parecer ya se había emitido papeles en favor de una empresa distinta a Inversiones Roma, S.A. de C.V. “Así también le estoy remitiendo para su debido cambio, factura a nombre de INVERSIONES ROMA, S.A. DE C.V., ya que por un error se remitió la facturación, suplicándole las disculpas del caso”, dice el documento recibido por la UFI de la Presidencia. “No omito manifestarle que dicha solicitud es de suma urgencia, ya que los proveedores antes relacionados, ya han tenido que pagar el Impuesto de Valor Agregado (IVA) y están presionando para que se les haga efectivo el pago correspondiente; por lo que mucho agradeceré su atención a la presente.”
La empresa aparece en el libro 2221, folio145-158 con número de registro 56149649, inscrita en el Centro Nacional de Registros (CNR) el jueves 19 de abril de 2007 a las 3:40 p.m. En los libros del CNR, este negocio está registrado a nombre de Haydeé Marcella Vaquerano Henríquez, administradora única y propietaria de la empresa. Su socio, a partes iguales, es Rolando Humberto Hasbún Bukele. Según consta en el CNR, solo existe una empresa llamada Inversiones Roma, y al parecer la misma propietaria tiene claridad sobre ese punto. “Quizá hay otra empresa... aunque solo puede haber una, ¿verdad? Quizá industrias Roma, por ahí puede andar...”, dice Vaquerano.
Según el documento firmado por Alemán, dicha empresa debía recibir el dinero de la Presidencia por haber servido productos de promoción de la Cumbre de jefes de Estado de Iberoamérica, que este año se realizará en El Salvador y que tiene por tema central la juventud. Sin embargo, la propietaria y administradora única del negocio asegura que nunca ha tenido relaciones comerciales con la Secretaría, adscrita a la Presidencia de la República. La empresa está autorizada, según el CNR, para realizar más de 21 actividades comerciales, que incluyen la venta y compra de ropa, joyería, relojería, accesorios, perfumería, cosméticos, artículos de tocador, zapatería y productos de uso personal. Las más complejas pasan por la fabricación y comercialización de productos químicos no clasificados previamente y la administración y contratación de franquicias comerciales nacionales e internacionales. También fue creada con la finalidad de comprar y vender vehículos automotores y motocicletas. Saludos con sombrero ajeno La Secretaría de la Juventud tiene su propia oficina de gestión de compras y cotizaciones, pero al parecer no los fondos para pagar a los proveedores. Esto sugiere un segundo memorando dirigido a la Unidad Financiera de Casa Presidencial fechado 21 de abril. En cinco páginas, el secretario de la Juventud enumera bienes y servicios consumidos por su institución y para los que pide la erogación de fondos. La lista enumera las deudas de la institución con 46 proveedores diferentes. Alemán pide 147 mil 400.35 dólares para el pago, entre otros productos, de tintas de impresión, reparación de equipo de la Secretaría, capacitaciones de personal, servicios de vigilancia...
Hasta ahí nada suena fuera de lugar. Pero luego aparece enumerado el pago de “certificados de regalo de Almacenes Simán”. Y por si alguien duda de la manera en que se usa el dinero de los contribuyentes, Alemán también pide a la Presidencia dinero para pagar un obsequio y quedar bien con una alcaldía. El proveedor número 16 es una floristería que recibió 75 dólares por sus servicios. “Arreglo floral felicitación alcaldía Cuscatlán” (sic), dice la justificación del regalo. “Alcaldía Cuscatlán” no puede existir, pues Cuscatlán es un departamento. Aunque podría ser la de Antiguo Cuscatlán, donde por cierto el secretario de la Juventud fue antes síndico. Alemán ya no recibió a El Faro para explicar si las flores las envió en nombre de los salvadoreños.
La Ley de de adquisiciones y contrataciones de la administración pública (LACAP) excluye de la obligación de licitar únicamente las compras realizadas con fondos provenientes de convenios o tratados que celebre el Estado con otros estados o con organismos internacionales, cuando así lo determine el convenio o tratado. También exonera esa obligación cuando el dinero provenga de convenios que celebren las instituciones del Estado entre sí. En este caso, los fondos, en apariencia, son ejecutados en el rubro del presupuesto de la Presidencia de la República, pues la Secretaría no tiene su propia unidad de adquisiciones y contrataciones institucional. El Faro pidió al ministro de Hacienda, William Hándal, que explicara si en este caso hubo licitación o si no la hubo. La solicitud se envió el miércoles 28 de mayo de 2008, con copia a la Unidad Normativa de Adquicisiones y Contrataciones (UNAC), adscrita a Hacienda.
La petición también fue enviada ese mismo día a la Unidad de Adquisiciones y Contrataciones Institucional de Casa Presidencial, y requiere que se proporcione las bases de licitación en caso de que se haya licitado, y los documentos de adjudicación. Hasta la noche de este domingo 8 de junio de 2008, ninguna de las oficinas había dado respuesta.
El secretario de la Juventud no atendió las llamadas de El Faro para platicar sobre la empresa proveedora o acerca del procedimiento para adjudicar la adquisición de los bienes. Moisés González, asistente de Alemán, sugirió pedir explicaciones a la oficina de compras de la Secretaría. -Quiero que me dé información sobre la compra de los artículos promocionales para la Cumbre de la Juventud. Algunos estaban con precios por encima de los del mercado y quiero saber si hubo licitación y si puede explicarnos cómo se realiza el pago a las empresas. -Ah, ahí no te puedo dar información, llamá al departamento de compras, ellos tienen que ver con eso...
El Faro llamó por teléfono durante cuatro días al departamento de compras, donde las empleadas que recibieron las llamadas se excusaron de dar información. Por medio de ellas, la jefa de compras, Mariluz Quintanilla, se rehusó a dar una entrevista, con el argumento de que estaba ocupada. -Buenas tardes, ¿puede comunicarme con el departamento de compras? -¿De dónde llama? -Del periódico El Faro. Queremos hablar con la jefa del departamento de compras. -Permítame -dice la voz femenina, y comienza a sonar una música de espera durante 20 segundos. -Mire, la hora de salida es a las 3:30. Si gusta me deja su teléfono y ella les va a llamar. -El número es 2245-6469. Disculpe, ¿con quién tengo el gusto? -... 6469. -¿Su nombre, disculpe? -Tuuuuuuuuuuuuuuuu...
Para evitar la excusa del día anterior, la siguiente llamada fue antes de las 3:30 p.m, pero la encargada de compras tampoco atendió. “Tiene ocupada la extensión, ¿quiere esperar un momento?” Después de la espera, con música incluida, la encargada de compras mandó decir que estaba con otra llamada.
El siguiente día, la misma voz que se negó a dar su nombre prometió que la encargada correspondería: “Puede dejar el recado, ella le va a corresponder.” Dos llamadas después, la encargada de compras tampoco atendió el teléfono.
Hasta ahora, dos semanas después de que El Faro revelara que la Secretaría estaba adquiriendo productos promocionales que violan la Política de Ahorro que el ejecutivo mismo emitió a finales de enero y que entró en vigencia en febrero, nadie en el organismo ha querido explicar la situación. El Faro buscó repetidas veces al secretario técnico, Eduardo Ayala Grimaldi, y este eludió el mismo número de veces una entrevista con este periódico. Entre otras cosas, los funcionarios aún no han aclarado por qué compraron artículos promocionales contraviniendo la normativa de austeridad, y por qué gastaron casi medio millón de dólares en productos que en muchos casos estaban muy por encima del precio al que se pueden encontrar en el mercado.
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