En declaraciones para un canal de información en Internet (desde aquí tv) el Cónsul General de los salvadoreños en Los Ángeles, el Sr, Hugo Herrera, dice que la estrategia de algunas organizaciones, en alusión clara a Salvadoreños en el Mundo, no da “resultados positivos, cuando se exige, se amenaza con presentar demandas”. “A ningún partido político se le puede obligar hacer algo o a no dejar de hacer algo”, dice el cónsul de forma tajante en referencia a su partido político Alianza Republicana Nacionalista. Hay elementos en las declaraciones del Sr. Cónsul para pensar que algunos de los que están al mando de las instituciones públicas del país, y más concretamente algunos dirigentes políticos, sencillamente no les gusta que se les exija bajo ningún argumento por mucho peso que tanga. Las declaraciones no son más que otra muestra adicional de la diferencia de criterios y sensibilidades entre los que abogamos por un derecho constitucional para los salvadoreños en el exterior y los representantes públicos del Gobierno. “Obligar”, “se amenaza”, “se exige” ...así no se logra nada, para después enganchar como un buen creyente de la Democracia con la frase “[pueden] hacerlo porque para eso existe la Democracia”. Hay un dicho antiguo chino que dice que “a veces es mejor quedarse callado”. La determinación de Salvadoreños en el Mundo de llevar el caso ante la Corte de Suprema de Justicia de El Salvador y, en caso de no prosperar el proceso de amparo en torno al voto exterior en las instituciones nacionales, a otras instancias internacionales, le resulta al cónsul demasiado exigente y amenazante, un concepto un tanto extraño de lo que debemos entender por Democracia. Más revelador que sorprendente, el sentimiento de “exigencia” y “amenaza” es lo que al final resalta en las sensibilidades y los criterios del Sr. Hugo Herrera cuando como funcionario público su vocación principal es la de servir a la ciudadanía y al cumplimiento de las leyes y la constitución de la república. En este caso, como mínimo, el Sr. Herrera está representando más a su partido político que al pueblo salvadoreño en el exterior o a la constitución salvadoreña. Se puede estar de acuerdo o no en las formas, pero de ahí a llegar a calificar la iniciativa del amparo a favor del voto exterior de “amenaza” demuestra el nivel y el sentido del servicio de algunos funcionarios públicos. Incluso la palabra “exigencia” utilizada por el Sr. Herrera en el contexto de la estrategia por parte de Salvadoreños en el Mundo suena a algo desmesurado y poco rentable para el futuro inmediato, cuando en democracias más avanzadas la “exigencia” y la “determinación” de la ciudadanía participativa son las que mueven a las fuerzas políticas a legislar hacia una determinada dirección. Naturalmente en regimenes más atrasados democráticamente “las exigencias” a los gobernantes solo sirven para causarles problemas aquellos ciudadanos que buscan cambios a favor de la justicia y las libertades de su pueblo. Creemos que el Sr. Herrera se equivoca en hacer públicas sus valoraciones personales o partidistas sobre la “amenaza” que según él representa la iniciativa de Amparo del Voto Exterior. Es todo lo contrario, es una oportunidad única para que las instituciones del país viabilicen un derecho constitucional que afecta a millones de ciudadanos salvadoreños y ya de paso que hagan su papel de chequeo y control según el balance de poderes estipulado en nuestra Constitución. Vea las declaraciones del cónsul en el siguiente link: http://www.veoh.com/videos/v7837167qYWJsfC?c=desdeaquitv
Absolute great affordable web hosting services, Click HEre
Designed by famous minneapolis web design art pros